Una escritura con un devenir fuera de la ley: dibujo/destino de las letras y la enfermedad de la muerte

Michael Meyer zum Wischen, Cologne/Paris
Traducción: Adriana GONZALEZ, Paris

 

“Cuando escribo, no muero”(1)  (Marguerite Duras, La Letra)
 
Un hombre le pide a una mujer compartir con él, contra un pago, una habitación durante varios días para como él dice, “...ensayar, intentar la cosa, intentar conocer eso, habituarse a eso, a ese cuerpo...”(2) . La mujer pregunta: “ Intentar qué?” El responde “Amar”(3) . Así comienza “La Enfermedad de la Muerte” de Marguerite Duras. Cuando en el curso del texto, el hombre confiesa a la mujer que él no está en condiciones de amar, ella lo nombra como un muerto, afectado por la “enfermedad de la muerte”. Muy seguido, esta obra fue entendida como una forma de arreglo de cuentas con los hombres, a los que se les supone una incapacidad para amar. Contrariamente a eso, yo quisiera intentar mostrar en mi discurso que este texto habla de una manera muy compleja y al mismo tiempo extremadamente densa del proceso de escritura, del escrito  y de su relación a la muerte y a la feminidad. El texto tiene un lugar importante en las últimas obras de la escritora y permite ver múltiples lazos intertextuales. 
Me gustaría también atraer la atención sobre la situación histórica de la obra, sobre su pertinencia política así como sobre su lugar en la historia de la vida de la escritora.
 
El 20 de septiembre de 1979, Pierre Goldman fue asesinado en Paris. Los culpables no serán detenidos jamás, a pesar que desde el comienzo ellos sean sospechados de estar en la escena de la extrema derecha (4). 
 
Goldman era hijo de padres judíos poloneses que durante la guerra, tomaron parte en la Resistencia a Lyon. El mismo se compromete con la extrema izquierda francesa y estuvo implicado en algunos robos con efracción. Por otro lado, fue declarado no culpable de asesinato de dos personas farmaceutas, cometido en diciembre 1969 en el boulevard Richard Lenoir. 
Después de su liberación, él trabajó para Los Tiempos modernos y Liberación. Marguerite Duras, ella misma en relación con la Resistencia, se muestra afectada por este evento. En 1980, ella toma prestado, en relación con el asesinato de Goldman, la formulación de “la Enfermedad de la Muerte” y anticipa de esta manera el título de son texto de 1982: “Los asesinos de Pierre Goldmann afectados de la misma enfermedad de la muerte. Ellos están muertos y no lo saben. Ellos son muertos-vivientes y lo ignoran”(5) 
 
Ya en 1977, la escritora utiliza la expresión “la Enfermedad de la Muerte” en una entrevista con Michèle Manceaux. En esta época, Duras critica las consecuencias de la revolución sexual y del feminismo que ella vive como una banalización del amor y del deseo sexual. En ese contexto igualmente hay una puesta en cuestionamiento de la homosexualidad que ella no condenaba generalmente.  Lo que ella critico fué de una parte la tendencia de grupos homosexuales a girar en torno de ellos mismos (6). Lo que le pareció aún más grave fue, de otra parte, el peligro que en la homosexualidad pueda devenir imposible “una apertura hacia lo desconocido”, lo que equivalía para ella a la muerte o a la desesperanza absoluta (7). 
En la entrevista con Michèle Manceaux, ella declara que “La Enfermedad de la Muerte” fue una enfermedad del amor que en “un mundo entregado a la insipidez”(8)  corría el riesgo de perecer. La “Enfermedad de la Muerte”, Duras la encontró en Kierkegaard, uno de los raros filósofos que ella apreciaba explícitamente (9).  En el “Tratado de la desesperanza”, el escribe: “Pero una enfermedad mortal en el sentido estricto quiere decir un mal que acaba en la muerte, sin nada más después de esta. Y es esto mismo la desesperanza”(10) Para Kierkegaard la peor desesperanza es esa que no tiene consciencia de sí misma y que justamente, a causa de esto, deja la última palabra a la muerte”. 
 
Mientras que en Kierkegaard es la religión la que toma lugar de un remedio, para Duras, es la escritura. El carácter insoportable de la vida, resultado de una sobrecarga de dolor y goce, se vuelve soportable únicamente con la escritura (11)  .Esta sobrecarga, un “mas-de-goce”(12)  puede ser puesto en relación con la pulsión de muerte. La escritura en ese sentido, se vuelve una transformación de la muerte de tal manera que la escritora pudiera decir que Anne-Marie Stretter no se  habría matado en el mar y que Claire Lannes no habría sido asesinada, si ellas hubieran sido escritoras (13).  
De esta manera, Duras sitúa la escritura en el campo de la muerte al que, para ella, pertenece también el éxtasis sexual (14).  En una perspectiva psicoanalítica, la escritura en Duras está estrechamente ligada a la pulsión de muerte, sobre todo si se la entiende según los últimos escritos de Lacan, como “el sumo del goce de la vida”(15).  La escritura se vuelve comprensible como una sublimación de la pulsión de muerte, de un goce amenazador: “La muerte está allí como una apuesta de goce (16) , como lo formula Geneviève Morel.
 
Parece importante que un trabajo sobre la Shoah efectivamente agotador para la escritora precede la génesis de “La Enfermedad de la Muerte”, un trabajo que la conduce a una melancolía (17)   creciente y a un alcoholismo que la acercó a las fronteras de la muerte y que se volvió aún más peligroso a causa de una gran dosis de anti depresores (18).  El hecho de beber alcohol Duras lo asocio repetidas veces con la ausencia de Dios. “La ausencia de Dios, yo estuve completamente deslumbrada por esta evidencia.”(19) Para la escritora, frente a esta falta de Dios, beber significaba “Vivir con el alcohol es vivir con la muerte al alcance de la mano” (20)  La crisis potencialmente mortífera en la que Duras cae al final de los años 70, comienza poco después con la redacción de tres textos sobre Aurelia Steiner en los cuales ella trataba de dar una voz a los judíos deportados y asesinados. 
Ella misma pone en relación esta obra con el asesinato de Goldman: “En la época en la que yo había terminado el primero Aurelia Melbourne, Goldman fue asesinado. Recuerdo, en una entrevista para el Mundo, que él dijo: “Nuestra sola patria, sin nación, es la más sólida del mundo, la más indestructible. Quizá la persecución de los judíos viene también de ahí: no se podía quitarles sus tierras, ellos no tenían...”(21)  
El judaísmo y la escritura estaban estrechamente ligados para Duras. Aurelia Steiner misma representa una escritura que se pone en el lugar de un Dios que falta: su última palabra, un “Escribo”, “pone en equivalencia a Dios frente a ella misma”(22) . Duras opone la escritura en el lugar de Dios. Estando ella también sin patria y familiar con el pensamiento judío de la diáspora y la dispersión, la escritura se volvió una patria para ella. Además, elle atribuía a los judíos una clarividencia intelectual tal como ella se expresa en los personajes de Stein o del vicecónsul. Este conocimiento apunta para ella “la división, el trastorno en la unidad”(23).  
 
En 1987, ella dice: “Creo que los judíos, ese trastorno para mi tan fuerte que  veo en toda luz, delante del cual me sostengo en una clarividencia mortal, eso, se encuentra en el escrito. Escribir, es ir a buscar fuera de sí; lo que ya está adentro de si-mismo. Ese trastorno tiene una función de la reunión del horror latente extendido en el mundo y que yo reconozco. El da a ver el horror en su principio. La palabra judío dice al mismo tiempo la potencia de muerte que el hombre puede atribuirse y su reconocimiento por nosotros. Es porque los nazis no reconocieron este horror en ellos que ellos lo cometieron.  Los judíos, ese trastorno, eso ya visto, debió ciertamente comenzar – para mí – con la infancia en Asia, los lazaretos fuera de los pueblos, la epidemia de la peste, del cólera, de la miseria, las calles condenadas de enfermedades son los primeros campos de concentración que yo vi. Entonces, acusaba a Dios de esto”(24). 
 
Marguerite Duras considera la Shoah como un crimen singular, no comparable, “un decreto, una decisión reflexionada, una organización lógica, una previsión minuciosa, maniaca, de la supresión de la raza de hombres”(25)  El conocimiento de su propia violencia le pareció como la posibilidad de poder oponer otra cosa a una catástrofe absoluta como la Shoah. 
La confesión de la escritora en “El Dolor”, de haber estado implicada en torturas después de la guerra, provoca rechazo e incomprensión. Marguerite Duras consideraba el odio contra lo angustiante, lo extraño, lo radicalmente diferente en ella y en los otros como la fuente más importante de la violencia destructiva.  Sobre ese punto el antisemitismo y la misoginia le aparecen estrechamente ligadas y ella pudo hablar del hombre en “Camión” como “aplastador de judíos” y “aplastador de mujeres”(26). 
 
Los judíos así como las mujeres tomaban para ella el lugar de extranjero y del Otro (27).  Esta posición está cerca del pensamiento analítico. Geneviève Morel escribe: “Otro factor, tan real como el complejo de castración, explica también la misoginia. Es el horror del Otro, en tanto que extranjero, no identificable, que se encuentra en el racismo.... Hay lo no interpretable,  lo innomable, el real que no se deja identificar...”(28). 
 
En una crisis grave, Marguerite Duras recibió cartas de un joven estudiante en filosofía de Caen, que ella debía llamar Yann Andrea y más tarde Yann Andrea Steiner. Ya en 1975, durante una proyección de India Song ella lo encontró brevemente, pero lo olvido inmediatamente (29).  
 
La correspondencia con Yann Andrea permitió a Duras de poder continuar con su proyecto sobre Aurelia Steiner. “Creo que el segundo Aurelia Steiner fue escrito  para usted.”(30)  
 
Cuando él vino finalmente a verla el 29 de junio de 1980 (31) , una historia de amor comienza en la cual él se vuelve para ella “este hombre de Cabourg, Judío como el niño, lo escrito, Judío como el alma”(32)  El joven incita Duras a terminar un texto que ella no logra terminar: la historia de Théodora Kats, “esta mujer en blanco perdida en la Europa de la muerte”(33) , una judía que en la estación, no tomo el tren que iba a los hornos crematorios. Esta mujer tiene un precursor en la vida de la escritora, su vecina Madama Kats que durante la guerra esperaba su hija deportada. (34)  
La insistencia del amante de escribir la historia de Théodora Kats, debió despertar en Marguerite Duras el recuerdo de su propia historia en la guerra que condujo en 1985, finalmente, a la publicación de “El Dolor”.
Esto implica que Marguerite Duras estuvo confrontada a sus sentimientos de culpabilidad (35) por no haber tomado consciencia de la exterminación de los Judíos, que solamente a través de los destinos de su primer marido, Robert Antelme, que fue deportado a Buchenwald: “Yo tenía amigos judíos, tenía un amante judío, dos de mis mejore amigas eran judías... Y de repente, ellos tenían una estrella amarilla. Y no pensé en eso....  Es inolvidable, abominable. Durante años, estuve atormentada...”(36)  Este tormento de la escritora la condujo a la conclusión que la Shoah pudo tener lugar no solamente por los nazis pero también por el auto-engaño, la ceguera de las grandes masas tal que ella lo sufrió en ella misma (37).  La ignorancia fue para ella un elemento esencial de la “Enfermedad de la Muerte”. En el encuentro con Yann Andrea, se articulan momentos decisivos de la vida de Marguerite Duras volviendo a las preguntas sobre el origen de la violencia, de la exterminación y de la muerte.
 
Esto sin duda contribuyo a la intensidad dramática de esta historia de amor. A partir de los comienzos de los años 80, las obras de Duras tuvieron toda una relación más o menos explícita con su relación amorosa con Yann Andrea, pero esto sería una simplificación confinando al contrasentido leerlos como una representación de un drama de pareja. Me parece que tiene más provecho examinar más de cerca lo que debe haber hecho lazo entre Marguerite Duras y Yann Andrea.
 
1. Como fue dicho antes, el interés particular que Yann Andrea le daba a la Shoah y al judaísmo jugaba un rol importante en la relación amorosa con Marguerite Duras. En “Verano 1980” que ella dedica a Yann Andrea, ella escribe: “Yo le he enviado las cartas de Aurelia Steiner, de ella, escritas por mí, y usted me ha llamado para decirme el amor que usted tenía por ella, Aurélia... Yo le di a usted Aurélia. Me dirigí a usted en esos momentos, para que usted recibiera la carga de Aurélia naciendo...”(38)  La importancia de Yann Andrea por la génesis de “Aurélia Steiner” se manifiesta igualmente en la denominación posterior: Yann Andrea Steiner presenta varias referencias a la obra de la escritora. Lol V. Stein, un personaje de la obra durasiana que Yann Andrea amo particularmente, fue igualmente declarada judía por Marguerite Duras (39)  El pequeño niño judío en el “Verano 1980” se convierte en “Yann Andrea Steiner” Samuel Steiner (40)  y de esta manera, el amante mismo (41).
 El personaje de Stein en “Destruir dice-ella” encarna, el también, de una manera particular la articulación entre la escritura y el judaísmo. 
 
2. Otro personaje que parece crucial en la obra de Duras es el vice-cónsul de Lahore, (là-dehors) (42) . El modelo de este personaje fue un amante judío de la escritora a comienzos de los años 30 que era originario de Neuilly (43).  Jean-Marc de H. (44) encarna para Duras un personaje fuera de la ley y fuera de toda norma, que se expone al carácter insoportable del mundo y que al mismo tiempo, responde a este con una gran violencia. A través del rechazo furioso del mundo que alcanza su apogeo con los tiros nocturnos sobre los leprosos, él se vuelve el amante de Anne-Marie Stretter, la encarnación de la feminidad inalcanzable.
Cuando el vice-cónsul tiene cólera y grita contra sí mismo y contra el mundo, Anne-Marie Stretter deja fluir en ella el absoluto del terror como un rio y se dirige finalmente hacia el mar para morir. El vice-cónsul está provisto por Duras de atributos tales que se encuentran más tarde no solamente en su descripción de Yann Andrea sino además, por ejemplo, en la descripción del hombre en “La Enfermedad de la Muerte”. Así ella subraya la “virginidad” del vice-cónsul que no encuentra la pasión del amor sino solamente a través de Anne-Marie Stretter, una esperanza que la escritora también tenía probablemente en relación con su joven amante homosexual. Se encuentra de manera repetida reenvíos a los gritos (45)  del vice-cónsul y a Yann Andrea, sobre todo en “La puta de la costa normanda” (46) , un libro que hace referencia sobre todo a “La Enfermedad de la Muerte” y a los orígenes de “Los ojos azules cabello negro”. Cuando Yann Andrea llama a su amante gritándole “Puta de la costa normanda”(47) seria seguramente una alusión a Anne-Marie Stretter, “el amante de todos, la prostituta de Calcutta”(48), así como el mismo se convierte así Jean-Marc de H.
 
El pasaje siguiente en “Verano 80” da otro índice sobre el paralelo entre el escenario de India Song y la constelación de libros, dedicados y atribuidos a Yann Andrea: “Se escucha el ruido de los motores y del agua revuelta, las risas y las llamadas de pescadores del Gange”(49)  
 
Retengamos también que Duras le da a India Song la fecha de 1937, un periodo sobre el cual ella escribe “todas las razones de suicidarse estaban verdaderamente reunidas....”(50) . Leyendo “Verano 80” se encuentra igualmente una lista de eventos políticos que llevan a cabo la obra de la muerte: así como en India Song, hay una pareja de enamorados más allá de toda razón,  a quienes todo se les opone; una pareja que sin embargo, según su propio testimonio, en este verano de 1980, se encuentra al límite de la desesperanza y muy cerca del suicidio, pero que entró luego en el camino de una escritura compartida (51). 
 
3. En el momento en que Marguerite Duras y Yann Andrea comenzaron su intercambio de cartas, la escritora leía “El hombre sin cualidades” de Musil (52)  La confrontación con el amor incestuoso entre hermano y hermana, Ulrich y Agatha, la condujo a una cantidad de obras que abordan este amor. Este aparece como un mundo alternativo, opuesto al mundo corrupto y sin pasión de los adultos: al encuentro de “una patología de la ley” agobiadora tal como ella se muestra en la explotación colonial, infringe la prohibición del incesto. Este “amor criminal”(53)  entre hermano y hermana parece ser una forma de rebeldía utópica. Frente a un padre muerto y una madre al límite de la locura, el amor por el hermano Paul se revela ser una manera de sobrevivir que más tarde, encontrara una continuación en la escritura: 
 
“Toda mi vida profesional, amorosa, sexual, dependió de eso, de este amor que había entre el hermano pequeño y yo, esta historia duerme o aparece en los libros”(54) . Por otro lado, Duras subraya repetidas veces el peligro mortal del incesto (55)  y es sobre todo la hermana en su obra “Agathe” que insiste en deber dejar al hermano. La renuncia al amor incestuoso conduce a algo nuevo, a un substituto, a la escritura (56).  Como la violencia asesina de una rebelión desesperada en el vice-cónsul, el amor incestuoso también encuentra transformación. En el destino político, el destino de la escritura se vuelve destino de la pulsión.
 
Franz Kaltenbeck atrajo la atención sobre la transformación lacaniana del verso de Crébillon: “Un devenir si funesto...” en “Un destino si funesto” (57)   En la adaptación cinematográfica del libro “Agatha”, Yann Andrea hizo el rol del hermano.
 
Lo que condujo finalmente a la publicación de “El Amante” fue de un lado; que Yann Andrea hacia avanzar, a través del amor por Aurélia Steiner y Théodora Kats el trabajo de Marguerite Duras sobre las cuestiones del nacional-socialismo y de la Shoah y sostenía así su escritura y de otro lado, que esto le hacía recordar a la escritora el pequeño hermano del amor de su infancia. 
En 1988, ella dijo en la cadena de televisión TF1: “El pequeño hermano era el Chino finalmente. Ese es mi secreto” (58) . Frédérique Lebelly remarco que el joven amante, en vietnamita, es designado como “hermano pequeño”(59) . Duras dice también que su hermano, muerto en 1942, había justamente alcanzado la edad de Yann Andrea cuando ellos se conocieron (60).  A esto se añade el hecho que en 1942, algunos meses antes de la noticia de la muerte de Paul, Duras tuvo un hijo muerto al nacimiento. Así el niño evocado cada vez y cada vez en las últimas obras de la escritora, lleva los rasgos no solamente del hermano pequeño muerto, sino también de su hijo muerto.
 A través de “El amante” ella levanta una lápida sepulcral poética para el primero y en “El dolor” para el ultimo, al punto que las dos obras pueden también estar comprendidas como una forma de trabajo de duelo.
La creación de « La Enfermedad de la Muerte »  cae en un periodo donde Duras se encuentra con su amante en una “lucha por sobrevivir», cerca de la muerte, a causa del exceso de alcohol constante, en una lucha por querer vivir un amor difícil y chocarse sin cesar a una incompatibilidad que sin embargo, al mismo tiempo, la empuja a la escritura. Duras redacto las veinte primeras páginas del texto antes de la cura de desintoxicación (61)  durante la cual ella casi muere y se volvió psicótica. Las producciones psicóticas de la escritura hacen referencia esencialmente a personajes y temas del Círculo indio, pero la amenaza de Hitler y los fascistas están también presentes en sus alucinaciones y en sus ideas delirantes (62).  Remarquemos que la cura de desintoxicación tuvo lugar en el Hospital americano de Neuilly, la ciudad de donde venía el amante judío de la escritora. En sus delirios  se revela también el abismo sobre el cual ella escribió sus obras. “La Enfermedad de la Muerte” se convirtió en una obra sobre la escritura frente a la desesperanza la más extrema. Terminando el libro, Duras dice: “Lo único por hacer es escribir” (63) . Elle firma el libro M.D. 
Las letras que figuraran también en su tumba (64).  Traducido en inglés: Malady of Death. “La Enfermedad de la Muerte” está caracterizada por una densidad textual extrema, una reducción y mineralización del lenguaje. Después de la aparición del texto, la autora precisa que el texto           “correspondería a lo que quedaría en usted una vez que usted hubiera leído un libro con ese título...  todo un trabajo fue hecho para reducir el libro a su delgadez, a eso que ya no era posible borrar....” (65) .
 
Se trata sobre todo de una obra que tiene como tema la escritura misma y la lectura (66)  como lo muestran las instrucciones para la puesta en escena teatral: “Los dos actores deberían entonces hablar como si estuvieran escribiendo el texto en cuartos separados, aislados el uno del otro.” (67) 
El texto da forma a un proceso de escritura frente al hecho que “el hombre y la mujer son irreconciliables...”(68)  puesto que esta incompatibilidad se origina en la alteridad fundamental de lo femenino. El radicalmente Otro de la mujer, Duras lo caracteriza como “contra todas las leyes, contra todos los imperios de la moral”(69) . El cuerpo de la mujer es para el hombre “más extranjero”(70) , él se atropella con los cuerpos de los otros, con el suyo, volver hacia usted misma”(71)  Duras no describe una reciprocidad entre los géneros, no hay equivalencia frente a la alteridad radical que surge de la feminidad, del sexo femenino. Esto hace que el hombre se desespere y lo empuja a la violencia. Aquí encontramos la tesis durasiana según la cual la violencia, en el antisemitismo como en la misoginia tiene su origen en el odio hacia el Otro y lo desconocido. Con esto, Marguerite Duras está de nuevo muy cerca del psicoanálisis.
Cito Geneviève Morel : “ El concepto de feminidad en el psicoanálisis, con sus evocaciones de lo desconocido, de enigma, de inaccesibilidad bien conocidos, encuentra así un apoyo, no tanto en el Uno de la diferencia como en la alteridad real, lo que es absolutamente otro y se libra fundamentalmente de la atadura idenficatoria.” (72)
 
En que consiste “La Enfermedad de la Muerte?” En el texto leemos: “Consiste en que cuando alguien estuviera afectado por esta no sabe que es portador de ella, de la muerte. Y en esto también, que el estaría muerto sin vida (73) anterior a la cual morir, sin conocimiento alguno de morir a ninguna vida”  “La Enfermedad de la Muerte” significa entonces no tener acceso a la muerte y a lo mortal al interior de sí mismo y así no tener acceso a su propia desesperanza. Esto conduce a la violencia excesiva  contra el otro y contra sí mismo.  Encontramos aquí no solamente la lectura de Kierkegaard por la escritora, pero también los análisis políticos en “Verano 80” frente al asesinato de Pierre Goldman y sobre todo en referencia a la Shoah.
 
Se trata de un elemento particularmente importante de ese texto en el que el asocia su análisis de la violencia a la falta de relación entre los sexos. Ahí donde no puede haber una relación impuesta entre los sexos, alguna cosa debe ser inventada en el amor para que la muerte y la destrucción no se instalen. “No hay una “definición exterior” (74)  para el amor. En ese punto, no es sorprendente que Duras asocie sin cesar la escritura al amor. Esto reenvía para ella a un más allá de la ley fálica, a un otro goce. Cuando el hombre pregunta a la mujer del texto de donde podría venir un tal amor, ella responde: “Quizá de una falla de repente en la lógica del universo. Ella dice: Por ejemplo de un error. Ella dice : jamás de un querer”(75)  Aquí el texto está cerca de una formulación central, de una utopía que concierne en Duras la escritura, así como el espacio político y la sexualidad, dimensiones que en su obra, van siempre juntas (76)  : “ Habría que abrir la ley y dejarla abierta para que algo entre y cambie el juego habitual de la libertad. Habría que abrir a lo impío, a lo prohibido para que lo desconocido de las cosas entre y se muestre”(77)  Se trata de volver la ley flexible a través de la escritura y la lectura. En “La Enfermedad de la Muerte”, se vio frecuentemente un proceso contra la homosexualidad, un punto de vista tan rechazado como aprobado por Duras” (78) . Si ella criticó la homosexualidad, esto se dirigía al rechazo por la feminidad como heterogeneidad radical. Esto corresponde a la palabra de Lacan: “Digamos heterosexual por definición, lo que ama las mujeres, no importa el sexo propio”(79) . Es la relación narcisista consigo misma que Duras pone en relación con la muerte, la tendencia a querer ser el mismo consigo mismo y no abrirse al Otro. En otra obra de 1982, “El hombre atlántico” ella se dirige a Yann Andrea: “Ya usted está en peligro. El más grande peligro al cual usted se expone es de parecerse a usted, parecer a ese que ha sido filmado en primer plano hace una hora”(80) .
 
En la “Enfermedad de la Muerte”, Marguerite Duras no hace un arreglo de cuentas con los hombres en un sentido feminista. Como lo subraya Maurice Blanchot, leemos en el texto: “Usted descubre que está ahí, que es en ella donde se fomenta la enfermedad de la muerte....”(81)  lo que no autoriza una identificación unilateral del hombre con la “Enfermedad de la Muerte”. Esta no es una propiedad fija del hombre, pero se considera la dimensión central, el abismo del texto mismo. 
La determinación social-realista de la mujer del texto como prostituta al servicio del hombre representa otra interpretación precipitada (82).  Hay que darse cuenta que en el contexto del Círculo Indio, la prostituta se vuelve la metáfora de la escritora.
De un lado, el dinero introduce la frontera simbólica, el contrato, a través del cual se define une valor de intercambio. 
 
De otro lado, para Duras, la prostituta está asociada a un goce enigmático y no definible más allá del valor de intercambio y del goce fálico del hombre, lo que crea un lazo con la escritora. 
 
Según una expresión de Geneviève Morel, los dos reenvían a “un ser de mujer que no es idéntico a su valor de objeto de intercambio, ni de objeto de goce de un hombre... ni siquiera a su existencia de sujeto de significante que hubiera asumido todo esto” (83)  Morel continua: “El ser trasciende aquí los valores del objeto y del sujeto que pueden, ellos,  articularse al orden simbólico. Sea como objeto o como sujeto, es imposible para una mujer, encontrar en el orden simbólico su ser de mujer” (84) .
 
El hombre y la mujer del texto no deben entonces ser interpretados el uno contra el otro de una manera pseudo- realista, pero ellos encarnan elementos diferentes en relación al goce, así como en relación al proceso de escritura. Se puede argumentar con Blanchot “de los dos protagonistas, es él quien en su tentativa de amar, en su búsqueda sin fin, es el más digno, el más cercano de este absoluto que el encuentra no encontrándolo.”(85) .
 
Esto está confirmado en el final de la obra en la cual leemos: “De toda la historia solo se retienen algunas palabras que ella dice en el sueño, estas palabras que dicen eso de lo cual usted está afectado: Enfermedad de la Muerte... Así, sin embargo, usted pudo vivir este amor de la única manera que puede ser para usted, perdiéndolo antes que haya sucedido.”(86) . Aquí aparece una forma posible del amor que está ligada a la desaparición de la mujer, es decir, a la perdida de la capacidad de la definir, de fijarla y de controlarla. El hombre retiene algunas palabras como las instrucciones de la puesta en escena de la autora lo exigen, lo convierte en escritor.
 La frase “Usted descubre esta ignorancia”(87)  constituye otro elemento que deja vislumbrar un cambio del hombre en el texto. El descubrimiento del propio non-querer-saber constituye un elemento decisivo de la ética de la obra durasiana. La pieza puede entonces ser leída como un comentario sobre el origen de la escritura misma: en tanto que acto fálico significativo que sin embargo se abre hacia lo desconocido, hacia lo femenino. Lo indeterminable, una falla en la lógica de un pensamiento fálico y clasificatorio, pueden entonces ser tolerados. Las palabras se vuelven entonces el borde de un mar de un Otro Goce. De esta manera, “Los ojos azules cabello negro”, otra transcripción de “La Enfermedad de la Muerte” se termina con las palabras siguientes: Cuando las tempestades eran fuertes, algunas noches, se escuchaba claramente el asalto de las olas contra el muro de la habitación y su rompimiento a través de las palabras” (88) . El mar y el muro de la habitación en lugares centrales del texto, se encuentran situadas en una topología de escritura y de lectura en la cual las letras forman orillas frente a la oleada de un goce. La habitación se convierte en una caja de resonancia. La letra es una localidad-limite. Ella crea una apertura hacia un espacio externo a eso que puede ser dicho y ella le da un borde al mismo tiempo. De esta manera, Duras apunta la puesta en escena del texto como lectura dándole forma al proceso de escritura: todo sucede frente a un” ruido del mar” (89)  constantemente perceptible.
 
Jean Pierrot subrayó que el cuerpo del texto mismo se abre y se cierra como el cuerpo de la mujer que parece a las mareas (90).  El cambio en el texto entre el subjuntivo y el indicativo, apertura y fijación, representa un movimiento semejante. Este fue el objetivo de la escritora Marguerite Duras al arriesgarse, en el dibujo de sus letras a una apertura de la ley hacia el real, hacia un fuera de la ley. De esta manera la letra se articula con una “alteridad... relativa al orden simbólico y fálico” (91)  como lo mostró Geneviève Morel en el análisis del seminario de Lacan referente a “La carta robada”. Escribir quisiera decir: abrir la lengua hacia un más allá de la ley, abrir de forma larga el libro “Yo sé lo que es un libro, creo también que es algo más que un libro, que es otra cosa que un libro, yo sé que un libro no es solamente un libro desde ahora, que desde ahora en un libro tiene que haber algo más que lo que hay que leer y que uno debe resignarse a no saber qué” (92) 
 
1. Duras,M. (1996) : Los ojos verdes [1980] Paris, Edición de la Estrella, p.12
2 .Duras,M. (1982): La Enfermedad de la Muerte. Paris, Ediciones de Medianoche, p.8
3. Id...,p,9
4. El “Honor de la Policía” publica después del delito una carta de reivindicación. Sin embargo, “Mi informador  le pegó un tiro a Pierre Goldman, entrevista con Lucien Aimé-Blanc” publicado por Liberación el 20 de abril del 2006, sugiere que el asesinato de Goldman fue cometido por la GAL, un grupo clandestino opuesto a la ETA.
5. Duras,M. (1996) : Los ojos verdes [1980]...p.68
6. Id....,p.146-147
7. Ver : Duras,M (1987) : La vida material. Paris, Gallimard, p.42-52
8. Entrevista con Michèle Manceaux en Marie Claire, Numéro 297, mayo 1977
9. Alternativas teatrales (1983) : Marguerite Duras. Casa del espectáculo. Bruselas, número 14, marzo 1983, p.14 : “ Kierkegaard al menos se deja llevar por su escritura, su genio. Sartre no”.
10. Kierkegaard,S. (1949) : Tratado de la desesperanza (La enfermedad de la Muerte [“Die Krankheit zum Tode” en alemán; “Sygdommen til Doden” en danés), Paris, Gallimard, p.69.
11. Entrevista con André Rollin, Leer, número 136, enero 1987: “Es la cosa que vuelve más soportable la vida”.
12. Ver : Morel,G.(2000) : Ambigüedades sexuales. Paris, Anthropos, p.55
13. Blot-Labarrère,C. (1992) : Marguerite Duras. Paris, Seuil, p.22-23
14.Esto atrae la atención sobre la cercanía de la escritora con la obra de George Bataille.
15. Lacan, J.(1970/1971) : El seminario Libro XVIII, De un discurso que no fuera del semblante, 13 enero 1971; debo esta precisión a Geneviève Morel en : Morel,G (2000) : Ambigüedades Sexuales. Paris...p.57.
16.Morel,G (2000) : Ambigüedades sexuales...p.58.
17. Encontramos en la obra de la escritora un rasgo fuertemente melancólico y podemos hablar con respecto a ella así que en relación a otros poetas melancólicos de un “rechazo de la vida” contra el cual ella se construye sin cesar escribiendo. Ver también : Kaltenbeck, F. (2003) : El suicidario y son doble : sobre la escritura del melancólico (Der Selbstmörder und sein Doppelgänger : Zum Schreiben des Melancholikers.) En : Jahrbuch für klinische Psicoanálisis 5, Melancolía y Depresión. Tübingen, edición discord, p. 177-210
18. Duras,M. (1992) ; Yann Andréa Steiner, Paris, POL,p.9.
19. El bon placer de Marguerite Duras” Emisión de France Culture, el 20 de octubre
1984.
20. Duras,M. (1987) : La vida material. Paris, Gallimard, p.23
21. Duras,M. (1996) : Los ojos verdes [1980]....p.127
22. Id...p. 126-127
23. Duras, M (1970) : Abahn Sabana David. Paris, Gallimard., p.40
24. Duras,M (1996) : Los ojos verdes [1980].... p 144-145
25. Id...,p.143
26. Lamy, S., Roy, A. (1981) : Marguerite Duras en Montreal. Quebec, Edición Spirale, p.38
27. Christiane Blot-Labarrère subraya que Duras pone en relación la tesis de la superioridad natural de los hombres con la tesis nacional-socialista de la superioridad natural de la raza Ariana. Blot-Labarrère,C. (1992) : Marguerite Duras. Paris, Seuil, p. 126.
28. Morel, G (2000) : Ambigüedades Sexuales....,p. 84-85
29. Andréa,Y. (1999) : Este amor. Paris, Ediciones Pauvert, p.12
30. Duras, M (1992) : Yann Andrea Steiner...;p10
31. Andréa,Y. (1999) : Este amor. Paris, Ediciones Pauvert, p.19
32. Duras, M. (1992) : Yann Andréa Steiner....,p.114.
33. Id....,S.37
34. Duras,M (2006) : Cuadernos de la guerra y otros textos. Paris, P.O.L./Imec,p.436.
35. Christiane Blot-Labarrère cuenta que después de la guerra, Marguerite Duras no pudo mucho tiempo pasar por el Marais sin deshacerse en lágrimas. Ver : Blot – Labarrère, C. (1992) : Marguerite Duras. Paris, Seuil, p.72
36.Lamy, S., Roy, A. (1981) : Marguerite Duras en Montreal. Quebec, Edición Spirale, p.27
37. Blot- Labarrère,C. (1992) : Marguerite Duras. Paris, Seuil, p.76
38. Duras, M. (1980) : El Verano 80. Paris, Ediciones de Medianoche, p.63-64.
39. Duras, M. (1996) : Los ojos verdes [1980].... p.127
40. Duras,M. (1992) : Yann Andréa Steiner....,p.72
41. Blot-Labarrère,C. (1992) : Marguerite Duras. Paris, Seuil,p.76
42. La palabra "là-dehors" en español quiere decir allá afuera ( nota de la traductora).
43. Duras, M. (1996) : Los ojos verdes [1980]....,p.127.
44. El nombre de Yann es el apellido de bautizo de Yann Andrea que Duras conserva durante su nueva denominación et que tiene una relación con el nombre Jean que hace referencia al Vice-Cónsul, como Juan-Bautista. Andrea fue el nombre de la madre del amante por el cual ella remplaza su nombre patronímico. Esto subraya el aspecto andrógino que la escritora da al amante et recuerda al mismo tiempo la sustitución de su propio nombre.
45. El grito de la escritora ella misma impregna, también, la obra y está estrechamente ligado con el dolor y el miedo. Aquí, el grito se transforma en escrito.
46. Duras, M. (1986) : La puta de la costa Normanda. Paris, Ediciones de Medianoche, p.11
47. Id....,P.16
48. Duras, M., Gauthier,X (1974) : Las habladoras. Paris, Ediciones de Medianoche, p.168
49. Duras, M. (1980) : El verano 80...., p.35
50. Bernheim,N. (1975) : Marguerite Duras hace una película. Paris, Albatros, p.118
51. P.ex : Duras,M. (1992) : Yann Andréa Steiner....,p.20
52. Duras,M. (1980) : L'Eté 80.... p.35-36
53. Duras,M. (1982) : Agatha. Edición franco-alemana de 1981 en las Ediciones de Medianoche, Bâle, Francfort-sur-le-Main, Stroemfeld/Roter Stern, p.60
54. Entrevista con Alain Veinstein, en “ En cualquier momento” emisión France Culture, 16 de marzo de 1990
55. Id....p.30 : “...que este amor nos deje por muertos”
56. Id....,p.28-30 : “debía tratarse de amarlo a usted para siempre en esta perspectiva de no amarlo más, para olvidarlo, para remplazarlo, para dejarlo, para perderlo.”
57. Kaltenbeck,F. (2005) : De un encuentro fallido : razones, síntomas y fuentes.
58. En la emisión “Mas-allá de páginas”, en TF1 animada por Luce Perrot, el 26 de junio, 3,10,17 de julio del 1988
59. Lebelly,F. (1994) : Duras o el peso de una pluma. Paris, Grasset, p.48
60. Entrevista con Jean Mascolo y Jérôme Beaujour, 1981 : “ Agatha o las lecturas ilimitadas”
61. Id....,p17.
62. Id...,p.117
63. Id...,p. 124
64. Id.
65. Cité d'après : Pierrot,J. (1986) ; Marguerite Duras. Paris, Librairie José Corti, p.323
66. Franz Kaltenbeck subraya : “Una escritura seria reflexiona sobre su condición”. Kaltenbeck, F. (2005) : De un encuentro no realizado : razones, síntomas, procedencias.... p140.
67. Duras, M. (1982) : La Enfermedad de la Muerte....p,60
68. Duras,M. (1987) : La vida material....p.45.
69. Duras,M. (1982) : “La Enfermedad de la Muerte.... p.45.
70.Id....p. 37.
71. Id...,p.16 a 17.
72. Morel, G. (2000) : Ambigüedades sexuales...p.78.
73. Duras, M. (1982) : Enfermedad de la Muerte....,p.24.
74. Duras,M. (1986) : Los ojos azules cabello negro. Paris, Edición de Medianoche, p.63
75. Duras,M. (1982) : La Enfermedad de la Muerte....p.52
76. Contrariamente a esto, Duras califico el traductor Peter Handke quien igualmente llevo este texto a la pantalla, de una tendencia romántica, a pesar que ella califica las imágenes de la película como “magnificas”. Ella critico igualmente la traducción “Das Mal des Todes”. Ver : Cuadernos del cine. Número 374, julio-agosto 1985 : El escándalo de la verdad”.
77. Duras,M (1987) : La vida material....p.47
78. En los cuadernos del Cine, Numero 374, julio-agosto 1985, Duras dice : “Contrariamente a lo que se cree, no hay proceso en la Enfermedad de la Muerte” Sin embargo, más tarde, en 1987 en “La Vida material” ella admite lo contrario. Duras, M (1987) : La Vida Material....p.42 : “ Pero la Enfermedad de la Muerte fue un proceso...”
79. Lacan,J. (1973) : L'éturdit. En : Scilicet 4, Paris, Seuil, p.23.
80. Duras (1985) : El Hombre Atlántico. Edición franco-alemana de 1982 en Ediciones Medianoche. Bâle,Francfort-sur-le-Main, Stroemfeld/Roter Stern, p.38.
81. Duras,M (1982) : La Enfermedad de la Muerte...p.38
82. Blanchot también, previene contra esta.  Blanchot,M : la comunidad inconfesable. Paris, Ediciones Medianoche, p.60
83. Morel, G (2000) : Ambigüedades sexuales...p.235
84. Id....
85. Blanchot, M. (1983) : La comunidad inconfesable.... p.66
86. Duras,M. (1982) : La Enfermedad de la Muerte...p.56-57
87. Duras,M. (1982) : La Enfermedad de la Muerte...p,22
88. Duras,M (1986) : Los ojos azules cabello negro”...p.152
89. Duras,M. (1982) : La Enfermedad  de la Muerte...p,60
90. Pierrot, J. (1986) : Marguerite Duras...p.328
91. Morel, G. (2000) : Ambigüedades sexuales...p.235
92. Andrea, Y (1983) : M.D....p,138

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